El Colegio San José consolida su vocación internacional a través del programa Erasmus+. Estudiantes y docentes de nuestro centro han vivido recientemente dos experiencias de intercambio en Bélgica y Portugal, marcadas por el aprendizaje cultural, la convivencia en familias y el fortalecimiento de lazos europeos.
El programa Erasmus+ no solo consiste en viajar; es una oportunidad única para que nuestros alumnos de la ESO salgan de su zona de confort y descubran que, aunque hablemos distintos idiomas, los valores y las ilusiones son compartidos. En esta ocasión, el foco ha estado puesto en dos destinos clave: Namur (Bélgica) y Lisboa (Portugal).
La movilidad a Bélgica supuso para muchos el primer contacto real con la vida cotidiana en el corazón de Europa. A través de la convivencia con familias belgas, los alumnos exploraron ciudades como Bruselas y Brujas, pero el verdadero aprendizaje ocurrió en los pequeños detalles del día a día.
Abraham Lucas (4º ESO) destaca la importancia de la acogida: «Ha sido una gran experiencia poder conocer sus culturas, comidas y monumentos. Estar con otro compañero en la misma casa fue de gran ayuda para romper el hielo los primeros días. Sin duda, repetiría la experiencia».
Por su parte, Clara Hernández reflexiona sobre el crecimiento emocional del grupo: «Al llegar, muchos sentíamos el cansancio y la morriña, pero todo cambió al compartir los primeros momentos juntos. Para mí ha sido una de las mejores decisiones de mi vida; hemos hecho amistades que siempre tendrán un hueco en nuestros corazones y creado recuerdos en tiempo récord. Estoy agradecida por formar parte del primer Erasmus del colegio y segura de que nuestros compañeros belgas se sentirán igual de afortunados cuando nos visiten».
Como parte de este intercambio, el grupo belga también visitó Villafranca, integrándose en la vida del colegio, participando en ensayos de teatro, talleres de artesanía local y conociendo el patrimonio histórico de Extremadura y Andalucía.
La expedición a Portugal reforzó la conexión con centros de nuestra misma identidad educativa. Balta, profesor acompañante, relata la emoción de ver a los alumnos integrarse en una realidad tan cercana y a la vez tan enriquecedora:
«Desde que llegamos al colegio en Lisboa, los chicos se sintieron como en casa al ver lemas como ‘Livres para servir’, tan similares a los nuestros. La convivencia con las familias fue excepcional: desde vivir la pasión de un partido en el Benfica hasta descubrir Sintra o disfrutar de un día colectivo en el Oceanario».
La experiencia incluyó actividades innovadoras como el HippoTrip (autobús anfibio) y gincanas culturales por las plazas más emblemáticas de la ciudad. «Fue una experiencia enriquecedora donde destacó el excelente comportamiento de nuestro alumnado. Cada instante se convirtió en un aprendizaje y una vivencia para recordar, cerrando el ciclo con una emotiva eucaristía de despedida», concluye Balta.
Estas movilidades representan el compromiso del Colegio San José con la excelencia y la apertura al mundo. Los testimonios recogidos evidencian el cumplimiento de los objetivos del programa:
Mejora de la competencia lingüística y social.
Desarrollo de la autonomía y madurez del alumnado.
Creación de redes de colaboración entre centros europeos.
Como bien resume Clara, este es solo el principio: «Espero que este sea el primero de muchos intercambios para que más alumnos puedan vivir estas grandes experiencias, llevándose recuerdos y amistades que perdurarán para siempre».